miércoles, 7 de abril de 2010

La mujer en el mundo del arte

LA MUJER COMO TEMA


1. La iconografía de la mujer como reproductora de tópicos.
Respecto a la mujer como tema, se constata el gran número de obras de arte que a lo largo de la historia la han considerado como punto de inspiración. Salvo notables excepciones, la representación de la mujer ha corrido a cargo de artistas masculinos, reflejando ciertos tópicos como aludir más a sus rasgos sexuales y físicos que a los intelectuales, asociarla más a lo biológico que a lo cultural... La asociación de la mujer a la maternidad, la biología, la belleza y la sensualidad es ancestral. Ello no sería ningún problema salvo que ésta fuera únicamente su función en el arte:


Donde se refleja esa belleza que lo mismo puede verse reflejada en su exterior como en su interior, en obras -por ejemplo- como en la Venus de Botticelli, como la Maja Vestida y desnuda de Goya, como la Gioconda de Leonardo da Vinci... Y ya, si partimos un poco del Arte Religioso, pues la Inmaculada de Murillo...



A pesar de la mujer verla como (...) modelo, hay que verla a través del punto de vista por ejemplo como mujer y como madre (...) Cuando tratan de hacer humana a una mujer, tratan de pensar un poco en su madre...


Bueno, tienen diferente gusto. Supongo porque... el de Dalí, el de Picasso, parece cosa de hombres. - En cambio a las mujeres parece que les gusta más pintar un ramo de flores.


2. La iconografía de nuestro siglo de la mujer, cuando es realizada en primera persona, altera los tópicos sobre su identidad.
Ha sido en nuestro siglo cuando la mujer ha hablado sobre sí misma con mayor intensidad, en primera persona:


(En referencia a la pintora Montserrat Gudiol) Yo creo que (...) la ves quizás preocupada por la situación de la vida como es. Porque yo creo que en este concepto la mujer se preocupa más... que... los hombres de... no sé si por su sentido maternal o por su sentido cultural...


3. A pesar de todo... el balance histórico sobre el protagonismo femenino en la iconografía es positivo.
Está muy extendida la idea de que el arte confiere a lo representado un carácter excepcional, especial.... Así, en la visión de obras de arte del pasado en las que aparece la mujer, ésta se percibe normalmente dignamente (lo que no deja de ser un tópico, ya que la historia del arte está llena de excepciones), incluso superando en este sentido al tratamiento icónico que de ella hace hoy día la publicidad:


Lo que quería era darle importancia a la mujer. O sea, fíjate, que a veces tenemos... que la mujer está explotada en televisión, y todo como una cosa por belleza. Y, sin embargo, Miguel Ángel no lo hacía por eso, que lo hacía porque así le daba importancia a la mujer.


LA MUJER COMO ARTISTA


1. Desconocimiento de las mujeres artistas del pasado.
La opinión mayoritaria es que no han existido mujeres artistas, salvo contadísimas excepciones:


Hemos hablado de... de que hay más hombres que son artistas. No sé por qué será, si es porque están más, o tienen más vocación, o tienen más medios que la mujer... Antiguamente no se conocen muchas pintoras... y ahora muy pocas también, y escultoras también pocas.

Si en el arte no hay muchas mujeres es porque ya desde un principio desde la prehistoria, solamente pintaban los hombres. Las mujeres se dedicaban a las labores del campo, a cuidar a sus hijos... Esto de pintar solamente lo tenían que hacer los hombres, como si estuviera mal visto que la mujer ...pues ... pintara.


2. Conciencia de la ocultación de la creatividad femenina.
Si observamos con atención la historia del arte, veremos que ello no es así. Desde el siglo XIX ha habido un proceso de ocultación de escultoras, pintoras... de los manuales de arte, de los museos... incluso olvidando documentos que desde la antigüedad hacían referencia a estas mujeres. Veremos en algún libro que Ende aparece como iluminador del Beato de Girona en el siglo X, cuando era una mujer según nota manuscrita en la propia obra; o que Sabina von Steinbach -escultora de la catedral de Estrasburgo- ha preferido ser interpretada por algunos como donante y no como escultora (en contradicción con a pesar de la inscripción que aparece en la propia obra)... Tan solo a finales del siglo pasado las mujeres pudieron entrar en las academias, institución legitimadora del aprendizaje artístico; es curioso que esto se produjera precisamente cuando éstas comenzaran a ser cuestionadas. Así, se ha desterrado a la mujer al estricto ámbito de lo doméstico (hogar, familia...), lo biológico (flujos, maternidad...), a lo banal en arte (clases de pintura para chicas de la alta burgesía), a las labores del hogar (a las cuales está muy vinculada la artesanía)...:


...Difiero un poco con la compañera de eso que hay más pintores que pintoras. A mi me parece que eso no es totalmente cierto. Lo que pasa (...) ¿que hay más cocineros que cocineras? No es verdad. Lo que pasa es que los que siempre salen en la tele son los hombres (...), lo que pasa que cuando suben o llegan a lo alto casi siempre son hombres.


Yo misma... no he podido nunca... dedicarme a esto (se refiere a la pintura), porque he tenido que estar por los hijos.

Yo pienso que el hombre siempre ha tenido los medios...


3. Marginación de la creatividad femenina.
La creatividad realizada tradicionalmente por mujeres se ha desplazado en numerosas ocasiones a la artesanía o las "manualidades", a lo banal y lo decorativo... Curiosamente, muchas artistas actuales reivindican la dignidad de estos espacios de creatividad:


Hay una señora, la Ana, que si estuviera aquí... Hace unos bonsais con piedrecitas y con pintura de la uña que eso es arte... Es arte porque es con piedrecitas de playa... Y ella, con cable de la luz, va haciendo bolitas, bolitas, bolitas... Esas bolitas que quedan huecas se pintan con pintura de las uñas. Cada una del color que quiere (...). Y unas personas enseñan unas cosas a otras, y la otra que sabe bolillos las enseñan a las otras... Y todo eso es arte porque no es nadie profesional, oye, y salen cosas preciosas...


4. La mujer aporta ciertos rasgos específicos a la creación artística.
Hay una tendencia a valorar una perspectiva diferente en la creatividad femenina y la masculina:


Yo creo que a lo mejor, a la hora de expresar los valores, pueden estar diferenciados (...). Para decir una misma cosa y expresar una misma cosa..., pues pueden haber rasgos diferentes.


MUJER COMO ESPECTADORA


1. Igualdad esencial de la mirada masculina y femenina.
El diálogo con la obra de arte es, en principio, independiente del género.


Pues el arte encuentro que es una cosa muy bonita para todos nosotros, tanto hombres como mujeres.


2. Ciertos rasgos ideales de género se trasladan a la mirada.
A pesar que las capacidades innatas son iguales para hombres y mujeres, las preferencias, la sensibilidad.., tiene particularidades según el género:


Yo siento el arte como lo sientes tú. Lo que pasa es que cada uno lo siente... Por ejemplo, a mí me entusiasman los paisajes, un mar embravecido (el participante es un hombre).


3. Situaciones específicas de la mujer como espectadora.

a) La mujer que no tiene una posición económica favorable, cuando gestiona el hogar, tiene limitaciones económicas.
b) La mujer, cuando gestiona el hogar, tiene flexibilidad de horario para realizar cursos, visitas
c) La mujer, a una cierta edad, demuestra más abiertamente la necesidad de relacionarse, para lo cual realizan actividades culturales:


Yo tenía una tienda y la dejé y no sabía qué hacer. Y yo pensé que había que hacer algo... (la señora describe cómo empezó a ir a un curso de pintura en que también se realizaban visitas culturales, a los 59 años).

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